“CUANDO MUERE UN FAMILIAR, CÓMO DECIRLO Y CÓMO NO DECIRLO”

Padre-acogiendo-dolor-llanto-de-hijo-e1351681847270

Los niños entre los 5 y 7 años no comprenden bien el significado de la muerte. Quizá sea necesario volver a decirles que cuando un ser querido muere, nunca más regresará.

Los niños imitan a quienes tienen a su lado a cómo comportarse ante la muerte, si los adultos enfrentan el hecho en forma impasible y sin expresar tristeza, los niños aprenderán que no está permitido demostrar los sentimientos ni hacer preguntas, este comportamiento ocacionaría que tengan que encontrar otra forma para expresar sus sentimientos.

Ayude a los niños, al fallecer alguien muy cercano o importante para ellos, a que expresen su dolor mediante desvíos de conducta o retraimiento. Esto podrá dar como resultados conductas desruptivas, riñas, descuido o abandono a las actividades que le gustan.

Si la muerte fue inesperada o violenta, es probable que tengan pesadillas o alguna otra forma más intensa de angustia.

Los rituales son muy importantes para el proceso de recuperación, la misa a la memoria del difunto, la vela y el funeral ayudan a reforzar la realidad de que el ser amado está fallecido, ofreciendo una línea de demarcación más clara para ayudar a que la gente siga adelante.

Hacer recuerdos, ver fotografías o vídeos, aunque pueda ser doloroso al principio, un componente vital de la recuperación es dejar que los momentos más felices actúen como protección contra los recuerdos tristes de la pérdida.  Es probable que los niños siempre extrañen al ser que perdieron, pero al paso del tiempo podrán sonreír con los recuerdos en vez de llorar.

Los expertos están de acuerdo en que no hay un periodo “normal” de luto.  Incluso cuando parece que un niño se ha recuperado, es probable que haya momentos de gran tristeza, sobre todo durante el primer año.  Las fiestas, los cumpleaños y los aniversarios son momentos familiares especiales que pueden desencadenar en tristeza.

Cuando los niños pasan está situación su vida debe de seguir igual, evitar la lástima, sobreprotección.  Hay que ayudarlos a enfrentar su nueva vida con mucho amor, paciencia, perseverancia.  No dejen de hablarle de la persona que murió,  más si son muy pequeños porque entonces no la recordarán.  Se debe de actuar con normalidad dentro de la anormalidad.

¿Cómo DEBE decirlo?

  • Sea directo, pero sensible.  Permita que su lenguaje corporal transmita el mensaje de que la respuesta del niño es importante para usted. “Tengo una noticia muy triste, tu ………….. murió”.
  • Si los niños tienen preguntas, respóndalas con sinceridad.  Evite los detalles que puedan causar miedo.
  • Los niños se preocuparán por su seguridad y por la de las personas que lo rodean.  Si un niño le pregunta que si él o usted se van a morir, está bien asegurarle que todos vivirán mucho tiempo.  “Todos los moriremos un día, pero la mayoría de las personas viven hasta que nos toque morir”.
  • Haga algún comentario cuando sepa que su hijo o hija se siente triste pero no le dice nada.  “Aquí estamos cenando y mamá no está con nosotros.  Yo también la extraño”.
  • Reforzar la fe es un alivio: “Sé que mamá está con Dios, y en verdad creo que nos está viendo en este momento, sólo que no puede hablar con nosotros, y cada vez que rezas por ella, mamá te escucha.  Ella murió, pero nunca dejará de amarte”.
  • Si el niño o la niña va a asistir al velorio, explíquele lo que verá. “…… estará acostado en un féretro, sus manos estarán unidas, quizás no se vea exactamente igual como lo recuerdas porque cuando una persona muere su apariencia cambia.  Todos lo que estén ahí son las personas que la o lo quisieron y harán una oración por …….  Se les debe explicar el tiempo que pueden durar en la funeraria.
  • Si meses después le ve llorar o expresar tristeza, no pretenda que todo este bien.
  • Aunque son momentos difíciles y el futuro también lo será, dé el ejemplo que la vida continua y que en nuestro corazón la persona siempre estará.  Esto para evitar que esta situación sea la que provoque otras negativas,  debe ser tratado igual por las personas que están con los dolientes, especialmente con los niños, la vida sigue y la muerte se debe de ver como algo natural, las emociones deben de ser bien encauzadas, por más doloroso que sea.

¿Cómo NO decirlo?

  • “Sé como te sientes, pero a mamá le gustaría que estuvieras feliz”.  Cualquier comentario que indique al niño que está equivocado al sentir tristeza, puede provocarle una confusión, en el mejor de los casos.  En el peor, podría sentirse culpable por no actuar como le sugería la persona que murió.  Es mejor decir: “Mamá entiende que estés triste en este momento, pero también creo que tu mamá espera el día en que empieces a sentirte menos triste y más feliz, pero sabe que eso tardará”.
  • Si les sorprende que  que  el niño o la niña expresen más tristeza de la que era de esperar, emplee comentario de empatía que le ayuden a entenderlo.
  • No reaccione con gritos, llantos desconsoladores.  Esto podría impactar a los niños y ellos no saben como manejar estas emociones, recuerden que ellos imitarán a los adultos que tiene a su alrededor.

Recuperarse emocionalmente de la muerte de un ser querido puede llevar mucho tiempo.  Los niños que se recuperan mejor tienen personas que los apoyan, que cubren sus necesidades, que saben cómo darles consuelo y seguridad y que además, están dispuestos a escucharlos en todo momento.

 

Tomado del Libro : ¿Cómo decirlo a los niños? Dr. Paul Coleman. Y comentarios de la profesional que escribe.

 

Print Friendly, PDF & Email
Vivian Pérez Echeverría
— Vivian Pérez Echeverría

No hay comentarios aún.

Translate »