Las adaptaciones curriculares son ajustes planificados que permiten responder a las necesidades individuales de cada estudiante sin perder de vista los objetivos de aprendizaje.
Cuando se diseñan a partir de una evaluación psicopedagógica y se fundamentan en evidencia científica, favorecen la participación, la autonomía y el progreso académico.
Más que simplificar los contenidos, buscan ofrecer oportunidades equitativas para que cada persona aprenda de acuerdo con sus fortalezas y necesidades.





