La atención es una función cognitiva fundamental que nos permite concentrarnos, aprender, resolver problemas y participar de manera efectiva en nuestras actividades diarias.
A lo largo de la vida, desde la niñez hasta la adultez mayor, esta habilidad puede fortalecerse mediante hábitos saludables, estimulación cognitiva, actividad física y estrategias adaptadas a cada etapa del desarrollo.
Cuidar y entrenar la atención favorece el bienestar, la autonomía y una mejor calidad de vida.





