“No todos los estudiantes con TEA necesitan lo mismo. Comprender su perfil individual permite transformar los apoyos en verdaderas oportunidades de aprendizaje e inclusión.”
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) se caracteriza por una amplia diversidad en las formas de comunicarse, relacionarse, procesar la información, regularse y desenvolverse en los diferentes contextos. Por esta razón, la respuesta educativa debe partir del perfil individual de cada estudiante y no únicamente del nivel de apoyo asignado.
Los niveles 1, 2 y 3 permiten describir, de manera general, la intensidad de los apoyos requeridos, pero no determinan la capacidad intelectual, el potencial de aprendizaje ni establecen por sí solos una estrategia educativa específica.
La inclusión efectiva no consiste en que el estudiante con TEA se adapte al aula sin apoyos, sino en construir un entorno educativo accesible, predecible y flexible que reduzca barreras y favorezca su comunicación, participación, autonomía y aprendizaje.





