Las funciones ejecutivas son un conjunto de habilidades cognitivas que permiten planificar, organizar, mantener la atención, controlar los impulsos y resolver problemas de manera eficaz.
Estas capacidades son fundamentales para el aprendizaje, ya que facilitan la autorregulación, la toma de decisiones y el cumplimiento de metas académicas.
Fortalecer las funciones ejecutivas desde la infancia favorece un mejor rendimiento escolar, mayor autonomía y éxito a lo largo de la vida.





