La memoria es una función cognitiva esencial para aprender, comprender y aplicar nuevos conocimientos.
Cuando un estudiante presenta dificultades persistentes para recordar información, seguir instrucciones o recuperar lo aprendido, su rendimiento académico puede verse afectado.
Identificar estas señales de manera temprana permite realizar una evaluación oportuna e implementar estrategias psicopedagógicas que fortalezcan el aprendizaje y favorezcan el desarrollo integral del estudiante.





