La metacognición es la capacidad de comprender, supervisar y regular nuestros propios procesos de pensamiento y aprendizaje.
Cuando una persona aprende a planificar, evaluar y ajustar sus estrategias, desarrolla mayor autonomía, pensamiento crítico y un aprendizaje más eficiente.
Desde la psicopedagogía, fortalecer la metacognición permite que niños, adolescentes y adultos no solo aprendan más, sino que aprendan mejor y sean protagonistas de su propio proceso de aprendizaje.





