La madurez neuropsicológica para la escritura

La escritura no es una habilidad automática ni depende únicamente de aprender a sujetar un lápiz.

Es un proceso complejo que requiere la integración de funciones neuropsicológicas, lingüísticas, perceptivas, motoras y emocionales.

Antes de exigir precisión en el trazo, es fundamental favorecer la conciencia fonológica, la coordinación visomotora, la motricidad fina, la orientación espaciotemporal, la atención, la memoria, la lateralidad y el control postural.

Respetar estos prerrequisitos permite que el aprendizaje de la escritura sea más natural, funcional y significativo.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Categorías

Contáctanos

Estamos para ayudarte y aclarar tus dudas

Translate »