La dislexia es un trastorno específico del aprendizaje de origen neurobiológico que afecta principalmente la precisión, la fluidez y la comprensión lectora, sin estar relacionada con la inteligencia o la motivación.
Una intervención temprana y el uso de estrategias pedagógicas basadas en evidencia permiten reducir las barreras para el aprendizaje y potenciar el desarrollo de las habilidades lectoras.
El docente desempeña un papel fundamental al crear un entorno inclusivo, estructurado y que responda a las necesidades de cada estudiante.





