En un mundo donde el conocimiento evoluciona constantemente, aprender ya no es suficiente: también es necesario desarrollar la capacidad de reaprender.
Esta competencia permite cuestionar, actualizar y transformar lo que sabemos para adaptarnos a nuevos desafíos y contextos.
Desde la psicopedagogía, fomentar el aprendizaje autónomo, la reflexión y la flexibilidad cognitiva fortalece el pensamiento crítico y prepara a las personas para aprender durante toda la vida.





